El mejor padre también es el que ha renunciado de ser el héroe por fuerte, alto, deportista, adinerado, inteligente, el que sabe que hacer, el que todo lo puede; para derrumbarse luego sin que nadie lo vea y se vuelva un respetable desconocido.
El mejor padre es también aquel que se vuelve héroe de lo amoroso, lo sensible, de la dulzura, la energía en el quehacer hogareño y el tiempo que dedica a sus hij@s; detrás de ell@s, de frente, a su lado, por email, por teléfono, por pensar en ell@s, por hacer por ell@s; para ser así conocido por su corazón, que es el mejor instrumento que tiene para aprender a vivir en sus almas.
Feliz día del padre, mis admirados y queridos compañeros avatares paternos.
Genaro Glz. Romo.